Los animales de los libros de O’Reilly

Escrito por José M. Rodríguez el 20 de enero de 2014 a las 15:16 pm  Comentarios (0)

Portadas libros O'Reilly

Me traen entrañables recuerdos esos animales en las portadas de los libros de O’Reilly. He sido mucho de libros: comprarme un libro y devorarlo para aprender algún lenguaje, tecnología, etc… o algunas veces sólo por tenerlo, debo reconocerlo. De los que tengo, y son unos cuantos de O’Reilly, siempre me han acompañado algunos de ellos reposados en la mesa o en la pila de libros.

¿Pero de dónde vienen esos animales? ¿Qué tienen que ver con Javascript, Perl, Apache, Tomcat, etc…? Pues bien, tenía pendiente un post en evernote hablando de los orígenes de esas portadas de O’Reilly que he publicado en Genbeta Dev.

A mediados de los años ochenta, Edie Freedman, una de las primeras diseñadores de las portadas de los libros de O’Reilly, presentó una curiosa idea que serviría para diferenciar a los libros de la editorial del resto en las estanterías. A partir de una láminas de animales empezó a crear los primeros bocetos. Una relación entre el sentimiento de una dibujante de la portada, que poco sabía de lo que se hablaba en el libro, las características del animal y el sonido de los títulos o términos empleados cuyo sonido al pronunciarlos le recordaba a la tecnología.

Podéis ver un listado de los animales de todas las portadas usadas en los libros de O’Reilly.

Hace unos años se creó un herramienta para generar portadas curiosas con el mismo formato, una pena que parece que ya no está disponible. ¿alguien lo recupera?

No Impact Man

Escrito por José M. Rodríguez el 15 de enero de 2010 a las 00:52 am  Comentario (1)

No impact man, es el titulo del último libro que acabo de leer. Escrito por Colin Beavan, un escritor neoyorquino que se propuso pasar un año generando el menor impacto medioambiental posible y contarlo en este libro.

no impact man, ecologismo sostenible

Evita al máximo todas esas bolsas, servilletas, vasos de plástico y, en general, todo lo que estuviera envasado. Logra reducir los kilos de basura de los cuales se arrepiente de generar a diario junto a su mujer y su pequeña hija. Evita los transportes que emitieran co2 a la atmósfera. Nada de ascensores, coches, taxis, metros, autobuses y por supuesto aviones. Además logra obtener una austeridad en la forma de comprar, nada es comprado para usar y tirar. Apuesta por las cosas de segunda mano, nada nuevo, excepto la ropa interior. La alimentación sostenible se basa en no consumir producto que utilicen productos químicos y, además, se compromete en consumir alimentos de temporada de su área local, evitando ser transportados y que crezcan de forma artificial. El consumo eléctrico se frena en su hogar. Nada de electricidad. Colin se hace con un pequeño panel solar con el que producir la energía necesaria para alimentar su portátil y algún electrodoméstico.

Por supuesto, nada de televisión que incita nuestras ansias de consumismo. Consumir nos hace tan felices que en nuestro lecho de muerte nos arrepentiremos por no haber comprado más. Gilipolleces. Eso no da la felicidad, en cambio sí los pequeños placeres de la vida que no se anuncia por la tele.

Me ha encantado su filosofía zen de vida, el cambio que todos podemos producir aunque seamos una sola persona y su ecologismo que va más allá de utilizar bombillas de bajo consumo o reciclar: hay que ser realmente consciente de los recursos que gastamos y desperdiciamos del planeta. Hay que concienciarse del uso que hacemos de los recursos del planeta y la vida que llevamos. Somos más felices, por ejemplo, trabajando con la luz del día y aprovechando las noches para disfrutar de la familia olvidándonos del televisor. El libro te hace plantearse si es necesario todo lo que utilizamos en esta sociedad moderna.

Además del libro Colin Beavan protagoniza su propio documental. Lo mismo que narra en el libro visto por las cámaras que se cuelan en su apartamento de Nueva York.

Más información | No Impact Man

del 1.0 al 2.0: claves para entender el nuevo marketing

Escrito por José M. Rodríguez el 31 de marzo de 2009 a las 23:13 pm  Comentarios (0)

Internet ha cambiado la forma de hacer marketing. La red ha confirmado que es un medio distinto. Poco a poco, pero cada vez más rápido, la forma de hacer negocios y de tratar al cliente se ha transformado. SEO, SEM o SMO son términos que tenemos que tener en cuenta. El Social Media cada vez está más implantado en la sociedad. Ya no se usan las llamadas. La comunicación fluye en los emails, twitter, blogs….

La forma de vender un producto, darle relevancia o obtener beneficios vía publicidad son distintos a hace unos años.

Para entender mejor este nuevo paradigma en el marketing actual surge el libro “Del 1.0 al 2.0: claves para entender el nuevo marketing“.

Se puede descargar gratis o pedir una versión vía bubok en papel.

Aún no he tenido tiempo de leerlo del todo, pero os lo recomiendo, podéis consultar cada uno de los capítulos escritos por diferentes profesionales del mercado español, además de reconocidos bloggers. Un libro colaborativo que aprovecha las herramientas que promulgan en sus textos.

libros de este verano: negocios funkies y guiones

Escrito por José M. Rodríguez el 07 de octubre de 2008 a las 23:45 pm  Comentarios (0)

libros del verano

El verano ya ha acabado. No era un propósito como tal, sino la mejor forma de pasar el tiempo en los viajes en metro. Por eso este verano me he leído 3 libros que quiero reseñar porque me parecieron interesantes.

Funky Business, el talento mueve el capital
es una mirada funky de la economía. El talento mueve el capital, ya no tienen tanta ventaja los que poseen las materias primas, sino los que tienen el conocimiento, el talento, la iniciativa y lo bits. El libro, aunque antiguo en los negocios relativos a la sociedad de la información, muestra una serie de principios aplicables a la vida y a los negocios, tanto para directivos y veinteañeros funkies. Los autores creen en el talento como el mejor activo de cualquier trabajador. La mente, sometida a un aprendizaje constante. En el mundo material, lo que más vale son las cosas que no se pueden tocar. Ya no importan los átomos sino lo que es intangible.

Y no, no hablan de Google, ya que cuando se escribió el libro no existía prácticamente. Ahora sería un ejemplo de empresa funky. El libro desgrana una serie de principios que debería seguir una empresa Funky S.A desde su organización, modelo de negocio o motivación empresarial.

Las paradojas del guionista, Daniel Tubau
no es el típico libro manual de guionista. No muestra reglas estrictas para crear un guión, sino una serie de principios con sus paradojas correspondientes. No siempre lo que se cree que funciona es lo mejor para hacer. A veces los que se salen de esas reglas crean las mejores historias. Muy inspirado en el libro de El Guión de Robert McKee, a veces demasiado.

El Guión, de Robert McKee.
Es el libro. El que mucho guionistas toman como libro de cabecera. No contiene recetas mágicas ni esquemas infalibles para escribir un guión. Si no que muestra ejemplos de películas, técnicas para comenzar a escribir un guión abordándolo desde el principio y no lanzarse a lo loco a escribir. Propone que hay que documentarse, crear esquemas de la historia, escribir las tramas antes que los diálogos y no encorsetar las escenas para que los actores puedan sentirse libres pero conscientes de su papel. En definitiva el guionista tiene que ser un orfebre de su obra. Siempre con una buena historia, claro.

Freakonomics

Escrito por José M. Rodríguez el 31 de julio de 2006 a las 13:33 pm  Commentarios (2)

Freakonomics

Éste es el libro que me estoy leyendo este verano, Freakonomics de Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner. Cuando lo acabe pondré una breve reseña y mis impresiones. De momento puedo decir que los luchadores de sumo y los profesores de escuela tienen muchas más cosas en común de lo que se piensa. Así como, que para vender rosquilla se necesita confiar en la honestidad de las personas. Y para que los padres vayan a recoger a sus hijos a la guardería a tiempo es más importante el incentivo moral que el económico, que a veces nos liberal de nuestra moral.