Ya estoy aquí de nuevo. Está vez a visitar a un buen amigo que está estudiando aquí y me invitó a pasar unos días en su piso. Genial! Además aporvecho para ver a otro amigo que está en Utrecht, que fue mi compañero en la universidad mientras él estaba de Erasmus en España.
Llegamos en un vuelo perfecto de Iberia. Madrid-Amsterdam en poco más de 2 horas. Luego allí nos recogieron mis amigos en el aeropuerto. Comida turca y luego unas cuantas cervezas y charlando. La riqueza idiomática del grupo era abundante, 2 francese , 4 españoles y 1 chinos. El idioma del grupo global era el inglés pero se formaron grupitos en que podías oir el francés, español y el inglés. Nos dimos cuenta que el mejor para las fiestas era el español. Y todos, hasta los que no sabian, acabamos hablando en español. A parte de las mezclas idiomáticas extrañas que de vez en cuando se daban.
En general la gente es bastante maja. Y podemos charlar en inglés perfectamente. Gracias a la televisión y la mentalidad abierta de los holandeses. El clima es un poco más frio que actualmente en el de Madrid, pero lo más sorprendente que pasadas poco más de las 5 de la tarde ya oscurece y a las 7 es noche cerrada.
Esperamos hacer una buena visita a Colonia, Amsterdam y el norte de Holanda. Ahora estamos en Wageningen un una pequeñas ciudad internacional llena de colmenas de estudiantes venidos de todas partes. Y todos en bici, yo incluido porque para moverse pequeñas grandes distancias es lo mejor.
La revolución para mí es ver lo que quieras y cuando quieras. La vida ha cambiado. No llego nunca a tiempo para ver mis programas de televisión favoritos. Tampoco lo que veo cuando puedo verla me agrada. Te apetece ver lo que te apetece y no ver lo que un señor sentado en un sillón piense que es lo que más gente verá y dentro del target al que está dirigido. Yo no estoy en ningún target. Quizá joven y urbano pero no me limito a ver los programas que me corresponden, me gusta ver otras cosas. Y odio también las luchas de audiencias entre cadenas. ¿Por qué programan a la misma hora mis dos programas preferidos?
Aída continúa. La guerra no es con ella y probablemente no es culpa suya que